DALLAS, TEXAS – (La Opinión en Texas) – La expansión de las cámaras lectoras de matrículas en Dallas está provocando nuevas preguntas sobre el destino de la información que estos dispositivos recopilan diariamente y las agencias que pueden tener acceso a esos registros.
Las inquietudes llevaron a organizaciones y miembros de la comunidad a manifestarse mientras el jefe del Departamento de Policía de Dallas, Daniel Comeaux, sostenía una reunión con Garrett Langley, director ejecutivo de Flock Safety, empresa responsable de la tecnología utilizada por la ciudad.
Durante el encuentro se abordaron temas relacionados con privacidad, almacenamiento de información, acceso de otras agencias y mecanismos para identificar búsquedas que pudieran realizarse de manera inapropiada. El sistema permite registrar automáticamente matrículas y otros datos asociados con vehículos que circulan frente a las cámaras.
Actualmente existen más de 600 cámaras Flock en Dallas. La tecnología es utilizada por investigadores para localizar vehículos vinculados con delitos, automóviles robados y otros casos en los que identificar rápidamente un vehículo puede ser importante para una investigación.
Parte de la discusión también está relacionada con el futuro de más de 300 cámaras cuyo funcionamiento se vio afectado por cambios en el financiamiento estatal. Flock Safety acordó mantener esos dispositivos activos durante aproximadamente 90 días mientras las autoridades determinan cómo proceder.
La Policía de Dallas ha defendido la utilidad del sistema y sostiene que hasta ahora no ha identificado evidencia de que sus agentes hayan utilizado la tecnología de manera indebida. El departamento también ha limitado el intercambio de información, reduciendo el número de agencias externas que pueden acceder a sus datos y restringiendo ese acceso a entidades dentro de Texas.
Flock Safety, por su parte, ha anunciado modificaciones destinadas a aumentar los controles sobre la plataforma. Entre ellas se encuentra reducir de 30 a siete días el periodo predeterminado de conservación de información y requerir que determinadas búsquedas estén relacionadas con un número de caso, además de implementar mayores mecanismos de auditoría.
A pesar de esas medidas, organizaciones preocupadas por la privacidad consideran que todavía existen preguntas sobre el alcance de la vigilancia, quién puede consultar los registros y bajo qué circunstancias puede compartirse la información. El debate continuará mientras Dallas evalúa cómo mantener una herramienta utilizada por la policía sin dejar de atender las preocupaciones de la comunidad sobre privacidad y transparencia.







Deja un comentario