HOUSTON, TEXAS – (La Opinión en Texas) – Un total de 61 cámaras de vigilancia instaladas en parques e instalaciones públicas del Condado Harris quedaron fuera de servicio después de que la comisionada del Precinto 4, Lesley Briones, ordenara suspender su funcionamiento ante las crecientes preocupaciones de los residentes sobre la privacidad y el manejo de información personal.
La decisión fue anunciada el jueves 8 de octubre y afecta a 48 cámaras de seguridad y 13 lectores automáticos de placas vehiculares, distribuidos en nueve parques e instalaciones administrados por el Precinto 4. Los dispositivos pertenecen al sistema de vigilancia de Flock Safety, una tecnología utilizada por distintas agencias policiales para apoyar investigaciones criminales.
La medida responde a cuestionamientos sobre quién puede consultar los registros recopilados, qué información puede compartir la empresa encargada del sistema y cuáles son los mecanismos para impedir búsquedas indebidas. También existe preocupación por la posibilidad de conservar datos descargados incluso después de que los registros originales hayan expirado.
Briones sostuvo que proteger a los residentes implica no solamente prevenir delitos, sino también garantizar el respeto a su privacidad. La funcionaria reconoció que las cámaras pueden resultar útiles para las autoridades, pero consideró necesario revisar los riesgos relacionados con el almacenamiento de información por empresas privadas y el uso de inteligencia artificial.
Los equipos fueron cubiertos físicamente y desactivados el mismo jueves. Sin embargo, la decisión se limita a los dispositivos bajo control del Precinto 4 y no significa que todas las cámaras de Flock Safety instaladas en Houston o en el resto del Condado Harris hayan dejado de operar.
El sistema ha generado opiniones divididas entre los residentes. Algunos consideran que las cámaras ayudan a identificar vehículos relacionados con delitos y proporcionan información valiosa durante las investigaciones. Otros cuestionan la vigilancia constante en espacios públicos y temen que los registros puedan utilizarse para rastrear los movimientos de personas que no están involucradas en actividades criminales.
La controversia también ha aumentado después de conocerse casos de uso indebido de esta tecnología por parte de integrantes de distintas corporaciones policiales del área de Houston. Estos antecedentes han intensificado las exigencias de establecer controles más estrictos sobre el acceso a los registros y sanciones para quienes utilicen el sistema sin autorización.
Mientras tanto, el alguacil del Precinto 4, Mark Herman, trabaja con autoridades del condado para desarrollar reglas uniformes que permitan establecer límites claros sobre el uso de las cámaras. La propuesta busca encontrar un equilibrio entre las necesidades de las investigaciones policiales y la protección de los derechos de los ciudadanos.
El asunto será discutido nuevamente el 15 de octubre durante una reunión del Tribunal de Comisionados del Condado Harris, donde se espera revisar las políticas de vigilancia, el acceso a los datos y las medidas de supervisión. Por ahora, los 61 dispositivos del Precinto 4 permanecen fuera de servicio mientras las autoridades evalúan los próximos pasos.







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