Pentágono evalúa privatizar esterilización quirúrgica en hospitales militares de San Antonio

Pentágono evalúa privatizar esterilización quirúrgica en hospitales militares de San Antonio, Texas

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SAN ANTONIO, TEXAS – (La Opinión en Texas) – El Departamento de Defensa de Estados Unidos analiza la posibilidad de contratar empresas privadas para encargarse de parte del procesamiento y esterilización de instrumentos quirúrgicos utilizados en hospitales militares. La iniciativa contempla 21 instalaciones médicas del país, entre ellas Brooke Army Medical Center (BAMC) y Wilford Hall, en San Antonio, y busca reducir las interrupciones de cirugías ocasionadas por fallas en los equipos y dificultades operativas.

La Agencia de Salud de Defensa (DHA), responsable de supervisar los servicios médicos militares, inició una consulta dirigida a compañías especializadas para conocer su capacidad de realizar estos trabajos fuera de las instalaciones hospitalarias. El proceso todavía se encuentra en una etapa de evaluación y no representa una decisión definitiva de privatizar los servicios. La dependencia pretende identificar alternativas que permitan mantener disponibles los instrumentos necesarios para las operaciones, incluso cuando los departamentos internos de esterilización enfrenten problemas.

La propuesta surge después de varios años de dificultades en distintos centros médicos militares. En Brooke Army Medical Center, médicos han denunciado anteriormente la presencia de instrumentos contaminados, incompletos o dañados que llegaron a los quirófanos. Durante un período de 41 días en 2023, se documentaron al menos 49 juegos de herramientas quirúrgicas que no podían utilizarse, situación que provocó la cancelación de más de dos docenas de operaciones y retrasos en otros procedimientos.

Los problemas también han afectado a hospitales militares fuera de Texas. En enero de 2025, una fuga de vapor interrumpió durante aproximadamente dos semanas las actividades del departamento de esterilización del Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, en Maryland. La falla obligó a reprogramar o trasladar alrededor de 270 procedimientos médicos, un ejemplo de las consecuencias que pueden presentarse cuando los hospitales no cuentan con sistemas alternativos para preparar sus instrumentos.

Según la información publicada por la DHA, la interrupción de un departamento de procesamiento estéril puede reducir en más del 90 por ciento la capacidad de realizar procedimientos quirúrgicos y clínicos. Además de afectar la atención de los pacientes, estas situaciones pueden perjudicar la preparación profesional del personal médico militar y los programas de formación de especialistas. Por esa razón, la agencia considera necesario evaluar mecanismos que permitan mantener la continuidad de los servicios ante fallas inesperadas.

Entre las opciones examinadas figura el traslado de instrumentos a instalaciones externas para su limpieza, inspección, esterilización y posterior devolución a los hospitales. Las empresas interesadas deberán demostrar que cuentan con personal capacitado, sistemas de control de calidad y capacidad logística para transportar los equipos de manera segura. La evaluación contempla una carga aproximada de 2,000 bandejas de instrumentos quirúrgicos mensuales por instalación, aunque las necesidades específicas podrían modificarse conforme avance el proceso.

Por ahora, el Pentágono únicamente está recopilando información del sector privado y no ha anunciado la adjudicación de contratos ni cambios inmediatos en las operaciones de BAMC o Wilford Hall. La decisión dependerá de los resultados del análisis y de la capacidad de las empresas para cumplir con los requisitos médicos y de seguridad. Mientras tanto, la propuesta representa un posible cambio en la manera en que los hospitales militares buscan prevenir retrasos quirúrgicos y garantizar la disponibilidad de instrumentos esterilizados para sus pacientes.

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