LONDRES, REINO UNIDO – (La Opinión en Texas) – El gobierno británico anunció este martes 20 de octubre que enviará aviones de combate Typhoon de la Real Fuerza Aérea (RAF) a Arabia Saudita para reforzar la protección de ciudades, aeropuertos e instalaciones estratégicas frente a los crecientes ataques con drones y misiles lanzados por los rebeldes hutíes desde Yemen. La decisión representa una ampliación de la participación militar del Reino Unido en Medio Oriente, en medio de una nueva escalada de violencia que amenaza la seguridad regional.
El secretario de Defensa británico, Wes Streeting, confirmó que las aeronaves realizarán patrullajes destinados a detectar e interceptar amenazas aéreas antes de que alcancen objetivos en territorio saudita. El funcionario aclaró que los cazas no participarán en bombardeos contra posiciones hutíes dentro de Yemen y que su misión estará limitada a operaciones defensivas. La medida fue autorizada después de que el gobierno saudita solicitara asistencia adicional para enfrentar los ataques registrados durante las últimas semanas.
El nuevo despliegue también contempla el envío de un avión de transporte militar Atlas A400M, encargado de facilitar el movimiento de materiales y equipos de defensa dentro de Arabia Saudita. Además, Londres proporcionará asesores militares para colaborar con oficiales sauditas en tareas de coordinación y planificación. El gobierno británico anunció igualmente que prolongará durante otros 90 días el apoyo de reabastecimiento de combustible en vuelo para operaciones aéreas defensivas sauditas, una asistencia que comenzó a ofrecer en septiembre.
La decisión se produce después de una serie de ataques contra instalaciones civiles y estratégicas sauditas, entre ellas el Aeropuerto Internacional Rey Khalid, ubicado en Riad. Las autoridades británicas consideran que los ataques contra terminales aéreas, instalaciones petroleras y otras infraestructuras esenciales representan un peligro para la población y podrían afectar las rutas comerciales y el suministro internacional de energía. Streeting condenó especialmente las operaciones dirigidas contra el aeropuerto de la capital saudita.
Los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, mantienen el control de Saná y amplias zonas del norte de Yemen desde hace más de una década. El grupo ha intensificado sus operaciones militares contra Arabia Saudita en medio del recrudecimiento del conflicto con las fuerzas del gobierno yemení respaldadas por Riad. La violencia también se ha extendido dentro de Yemen, donde un ataque con misiles contra un centro de entrenamiento de fuerzas gubernamentales en la provincia de Shabwa dejó decenas de muertos esta semana.
La intervención británica se suma a los esfuerzos de Arabia Saudita por fortalecer sus sistemas de defensa aérea ante la utilización cada vez más frecuente de drones y misiles. Los aviones Typhoon cuentan con capacidades de vigilancia, interceptación y combate aéreo que permiten responder a amenazas en el espacio aéreo. Sin embargo, las autoridades británicas insistieron en que su participación no constituye una autorización para realizar ataques ofensivos contra los hutíes ni una ampliación ilimitada de las operaciones militares en la región.
El conflicto en Yemen comenzó a intensificarse en 2014, cuando los hutíes tomaron el control de la capital y obligaron al gobierno reconocido internacionalmente a abandonar la ciudad. Un año después, Arabia Saudita encabezó una coalición militar que intervino para apoyar a las autoridades yemeníes. Desde entonces, los enfrentamientos han provocado una grave crisis humanitaria, desplazamientos de población y enormes daños a los servicios básicos, mientras los esfuerzos diplomáticos no han conseguido establecer una paz duradera.
El gobierno británico sostuvo que continuará respaldando las negociaciones impulsadas por Naciones Unidas y que considera indispensable alcanzar una solución política al conflicto. También aseguró que mantendrá bajo revisión su participación militar y exigirá a los países que reciban asistencia británica el cumplimiento de sus obligaciones internacionales, especialmente en materia de protección de civiles. Por ahora, el despliegue de los Typhoon marca una nueva etapa en la cooperación de defensa entre Londres y Riad, mientras persiste la preocupación por una mayor expansión de la violencia en Medio Oriente.







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