CUSHING, TEXAS – (La Opinión en Texas) – Un grupo de estudiantes del Distrito Escolar Independiente de Cushing está promoviendo alternativas saludables para prevenir el consumo de vapeadores, alcohol y drogas entre adolescentes, en respuesta a cifras que muestran niveles de experimentación con estas sustancias superiores al promedio estatal en el Este de Texas.
De acuerdo con la Evaluación Regional de Necesidades de 2025 del Alcohol and Drug Awareness Council, el 24% de los estudiantes de la región conocida como Deep East Texas ha probado los vapeadores al menos una vez, frente al 16% registrado a nivel estatal. El informe también señala que el 47% de los jóvenes de la región ha consumido alcohol en alguna ocasión, en comparación con el 39% del conjunto de Texas. Las cifras corresponden a la Región 5 del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Texas y no representan exclusivamente a los alumnos de Cushing.
Ante esta situación, estudiantes que participan en el programa Drug Free Bearkats han asumido un papel activo en la prevención del consumo de sustancias dentro de su comunidad escolar. La iniciativa utiliza un modelo de comunicación entre compañeros, mediante el cual los propios adolescentes comparten experiencias, ofrecen orientación y animan a otros jóvenes a tomar decisiones que protejan su salud.
Melissa Russell, coordinadora de la coalición NAC CAN, explicó que el condado de Nacogdoches presenta niveles elevados de consumo juvenil de vapeadores, alcohol y tabaco en comparación con otras regiones del estado. La especialista destacó la importancia de que los mensajes preventivos provengan de estudiantes de edades similares, ya que esa cercanía puede facilitar conversaciones abiertas sobre las presiones sociales y las consecuencias del consumo.
El informe regional identifica la adolescencia temprana como una etapa especialmente importante para la prevención. Según los datos recopilados, la edad promedio de inicio en el consumo de alcohol y tabaco es de aproximadamente 12 años, mientras que la experimentación con marihuana comienza cerca de los 14. Entre los factores que pueden influir se encuentran las oportunidades de experimentar durante las vacaciones de verano, así como el estrés y la presión de los compañeros al regresar a clases.
McKenzie Wade, estudiante de noveno grado e integrante de Drug Free Bearkats, compartió que atravesó un periodo de depresión durante el cual recurrió al alcohol, pero posteriormente decidió dejar de consumirlo al reconocer que estaba empeorando su bienestar. Ahora recomienda a otros adolescentes buscar formas más saludables de enfrentar las dificultades emocionales, como escribir sobre sus sentimientos y apoyarse en amistades de confianza.
Otro integrante del programa, Kross Minter, estudiante de octavo grado, participa en conversaciones con compañeros para desalentar el uso de vapeadores. Su objetivo es intervenir antes de que otros jóvenes comiencen a consumir estas sustancias y ayudarlos a comprender los posibles efectos sobre su salud.
Los esfuerzos del grupo también buscan extenderse fuera de las aulas. Los estudiantes trabajan en la creación de un mural en el Ayuntamiento de Cushing y mantienen conversaciones con el alcalde sobre posibles medidas para limitar la venta de vapeadores dentro de la comunidad. Por su parte, NAC CAN recomienda que las familias hablen abiertamente con sus hijos sobre el consumo de sustancias, mantengan los medicamentos recetados bajo resguardo y fomenten estrategias saludables para manejar el estrés.
Con estas actividades, Drug Free Bearkats busca fortalecer una cultura de prevención en Cushing, donde los propios estudiantes desempeñen un papel central en la promoción de decisiones responsables y el apoyo entre compañeros.






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