KILGORE, TEXAS – (La Opinión en Texas) – Los automovilistas que circulan por la carretera estatal 31 (SH 31), cerca de la Interestatal 20 en Kilgore, deberán prepararse para modificaciones en el tránsito a partir del miércoles 21 de octubre, cuando entrará en vigor una nueva configuración de carriles como parte de los trabajos de construcción que realiza el Departamento de Transporte de Texas (TxDOT).
Los cambios afectarán principalmente a los conductores que viajan hacia el sur por la SH 31 y necesitan incorporarse a la I-20 en dirección este. Durante esta etapa de las obras, no estará permitido realizar el giro a la izquierda para acceder a la rampa de entrada, por lo que será necesario prestar atención a la señalización y a las nuevas indicaciones de circulación.
La modificación también permitirá trasladar el flujo vehicular hacia carriles nuevos de la SH 31, como parte de la reorganización de la carretera. Los conductores habituales de esta zona encontrarán una distribución diferente a la que han utilizado anteriormente.
Otra de las restricciones anunciadas corresponde a Post Oak Road, donde tampoco se permitirá girar a la izquierda desde la SH 31 mientras se desarrollan los trabajos. Esta medida representa un cambio adicional para quienes utilizan esa intersección en sus desplazamientos diarios.
Las autoridades advierten que la nueva configuración podría ocasionar demoras, especialmente durante los períodos de mayor circulación. El Departamento de Bomberos de Kilgore pidió a los automovilistas mantenerse atentos a la actividad de construcción y conducir con precaución al atravesar el área afectada.
Estas modificaciones forman parte del proyecto de reconstrucción del intercambio vial entre la I-20 y la SH 31, una obra de aproximadamente 197.9 millones de dólares destinada a modernizar las conexiones entre ambas carreteras y mejorar la seguridad y el desplazamiento de vehículos en el condado de Gregg.
El proyecto contempla eliminar las salidas hacia la izquierda de la I-20 y sustituirlas por conexiones hacia la derecha, además de construir un enlace directo sobre la interestatal. También incluye nuevos puentes, barreras de protección, señalización, marcas sobre el pavimento y mejoras en las superficies de circulación.
De acuerdo con la planificación de TxDOT, se mantendrán dos carriles abiertos dentro de los límites del proyecto en ambas carreteras, aunque podrán producirse cierres ocasionales durante la noche para permitir determinadas labores. La velocidad máxima también se encuentra reducida dentro de la zona de construcción.
La finalización general del proyecto está prevista para mayo de 2030, por lo que los conductores podrían encontrar nuevas modificaciones temporales conforme avancen las distintas etapas de la obra.
Por ahora, las autoridades recomiendan anticipar posibles retrasos, respetar los dispositivos de control de tránsito y evitar maniobras de último momento al aproximarse a las intersecciones afectadas. Los cambios anunciados para el miércoles buscan permitir que continúen los trabajos mientras se mantiene la circulación por este importante corredor vial del Este de Texas.







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