USDA confirma presencia del gusano barrenador en un alce del condado de Pecos, Texas

USDA confirma presencia del gusano barrenador en un alce del condado de Pecos, Texas

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PECOS COUNTY, TEXAS – (La Opinión en Texas) – Autoridades federales confirmaron la presencia del gusano barrenador del Nuevo Mundo en un alce encontrado en el oeste de Texas, convirtiéndose en el primer caso documentado en fauna silvestre de Estados Unidos durante el brote que comenzó en junio de 2026. El hallazgo fue confirmado el miércoles 21 de octubre y ha provocado nuevas medidas de vigilancia para evitar que el parásito continúe propagándose entre animales silvestres y ganado.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó que el animal infectado era una hembra que había sido cazada en un rancho de caza del condado de Pecos. Las muestras recolectadas fueron examinadas en el Laboratorio de Investigación de Insectos del Ganado Knipling-Bushland, ubicado en Kerrville, donde especialistas confirmaron la presencia del parásito. La detección fue posible gracias a la colaboración entre cazadores, propietarios de terrenos y personal especializado en vida silvestre.

El gusano barrenador del Nuevo Mundo, conocido científicamente como Cochliomyia hominivorax, es la larva de una mosca que se alimenta del tejido vivo de animales de sangre caliente. A diferencia de otras larvas que consumen materia en descomposición, este parásito invade heridas abiertas y puede provocar lesiones graves, infecciones y la muerte del animal cuando no recibe tratamiento. Entre las especies vulnerables se encuentran bovinos, caballos, venados, alces, mascotas y otros mamíferos.

Tras confirmarse el caso, la Comisión de Salud Animal de Texas anunció que modificará una zona previamente establecida como área infestada. Mientras tanto, el USDA y el Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas intensificaron las labores de vigilancia en la región para identificar posibles infecciones adicionales. Las autoridades buscan determinar si existen otros animales afectados y reducir el riesgo de propagación hacia nuevas áreas del estado.

La detección ocurre mientras Texas enfrenta un brote que comenzó el 3 de junio de 2026, cuando se confirmó una infección en un becerro del condado de Zavala. Hasta el 21 de octubre, se habían registrado 59 casos confirmados en animales dentro de Estados Unidos, incluidos 54 en Texas y cinco en Nuevo México. El hallazgo en Pecos representa un nuevo desafío para los esfuerzos de control, debido a que los animales silvestres pueden desplazarse sin supervisión veterinaria y dificultar la identificación temprana de infestaciones.

Las autoridades recomendaron a cazadores, ganaderos y propietarios de terrenos revisar cuidadosamente a los animales para detectar heridas abiertas, olores desagradables, larvas visibles, debilidad o comportamientos inusuales. También aconsejaron inspeccionar las áreas alrededor de los ojos, orejas, nariz, boca y patas de los animales cazados antes de manipular o trasladar sus cuerpos. Cualquier sospecha de infección en fauna silvestre debe notificarse al Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas al 512-389-4505, mientras que los casos relacionados con ganado o mascotas deben reportarse a la Comisión de Salud Animal de Texas al 1-800-550-8242.

El descubrimiento aumenta la preocupación por las posibles consecuencias del parásito para la industria ganadera y los ecosistemas de Texas. Aunque la confirmación de un solo animal infectado no demuestra una propagación generalizada entre especies silvestres, las autoridades consideran fundamental mantener la vigilancia, identificar rápidamente nuevos casos y continuar las medidas de control para proteger al ganado, las mascotas y la fauna del estado.

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