JERUSALEM, ISRAEL – (La Opinión en Texas) – Millones de ciudadanos israelíes acudieron este martes 27 de octubre a las urnas para participar en unas elecciones parlamentarias que podrían definir la continuidad del primer ministro Benjamin Netanyahu, después de varios años marcados por conflictos militares y profundas divisiones políticas. La jornada registra una participación excepcionalmente elevada, mientras el gobernante partido Likud enfrenta una competencia cerrada con una oposición que busca poner fin a su administración.
El Comité Central Electoral informó que aproximadamente el 44.9% de los votantes habilitados había emitido su sufragio hasta las 2:00 p.m., hora local, una cifra que representa la mayor participación registrada a esa hora desde 1973. Alrededor de 7.3 millones de personas están convocadas a elegir a los 120 integrantes del Parlamento israelí, conocido como Knesset. Las autoridades electorales reportaron largas filas en distintos centros de votación y aseguraron que quienes lleguen antes del cierre establecido podrán ejercer su derecho al voto.
Las elecciones son las primeras celebradas en Israel desde los ataques encabezados por Hamás el 7 de octubre de 2023, que dejaron aproximadamente 1,200 muertos y 251 personas secuestradas. La posterior ofensiva militar israelí en Gaza, así como los enfrentamientos con Hezbolá en Líbano y los conflictos con Irán, han influido considerablemente en el ambiente político. Mientras los partidarios de Netanyahu destacan su actuación frente a las amenazas regionales, sus críticos cuestionan las fallas de seguridad previas a los ataques y las consecuencias humanitarias y diplomáticas de las operaciones militares.
Uno de los principales adversarios del primer ministro es Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel y dirigente del partido centrista Yashar. Eisenkot ha prometido impulsar cambios en la conducción del país y promover una investigación sobre las fallas relacionadas con los acontecimientos de octubre de 2023. También participan otras figuras opositoras, entre ellas los ex primeros ministros Naftali Bennett y Yair Lapid. Las encuestas previas mostraban una competencia estrecha entre los principales bloques políticos, sin una mayoría parlamentaria garantizada para ninguno.
La elevada participación de los ciudadanos árabes israelíes podría influir en la distribución de escaños y complicar las posibilidades de Netanyahu de conservar su actual alianza con partidos nacionalistas, religiosos y de extrema derecha. Sin embargo, la oposición también enfrenta dificultades para reunir los apoyos necesarios. En Israel, una coalición necesita al menos 61 de los 120 escaños parlamentarios para gobernar, por lo que los partidos pequeños pueden desempeñar un papel decisivo en las negociaciones posteriores a las elecciones.
Los centros de votación tienen previsto cerrar a las 10:00 p.m., hora de Israel, cuando comenzarán a difundirse las primeras encuestas de salida. No obstante, el resultado definitivo podría tardar varios días y la formación de un nuevo gobierno podría extenderse durante semanas. Una vez oficializados los resultados, el presidente Isaac Herzog deberá consultar con los representantes de los partidos para determinar quién tiene mayores posibilidades de formar una coalición. Hasta el momento, no existe un ganador confirmado y el futuro político de Netanyahu dependerá tanto del reparto de escaños como de los acuerdos que puedan alcanzarse después de la votación.







Deja un comentario