ARLINGTON, TEXAS – (La Opinión en Texas) – Tres escuelas de Arlington, en Tarrant County, fueron evacuadas durante la mañana del martes 27 de octubre luego de recibir amenazas de bomba que provocaron una movilización de policías y bomberos. Las autoridades inspeccionaron las instalaciones y posteriormente confirmaron que no encontraron artefactos sospechosos, por lo que los planteles recibieron autorización para reanudar sus actividades.
Las amenazas afectaron a Ditto Elementary School, ubicada en 3001 Quail Lane; Swift Elementary School, en 1101 South Fielder Road; y Oakridge School, localizada en 5900 West Pioneer Parkway. Como medida preventiva, los responsables de los centros educativos ordenaron desalojar los edificios mientras los equipos de emergencia evaluaban las posibles amenazas.
En Ditto Elementary School, las autoridades escolares decidieron trasladar temporalmente a los estudiantes en autobuses hacia Martin High School. Arlington Independent School District explicó que la medida buscaba mantener a los menores en un lugar seguro y evitar que permanecieran expuestos al calor mientras los bomberos realizaban la inspección del edificio.
Durante el operativo, el distrito escolar solicitó a los padres de familia que no acudieran a Martin High School para recoger a sus hijos hasta recibir nuevas instrucciones oficiales. La petición tenía como objetivo facilitar el trabajo de los equipos de emergencia y mantener el orden durante el traslado y la supervisión de los estudiantes.
Personal del Arlington Fire Department, incluidos especialistas en desactivación de explosivos, trabajó junto con agentes del Arlington Police Department para revisar las instalaciones afectadas. Los equipos de emergencia inspeccionaron los tres planteles y, después de completar las revisiones, determinaron que no existían indicios de dispositivos explosivos.
Las autoridades confirmaron que las tres escuelas habían recibido autorización para retomar sus operaciones antes del mediodía. Tampoco se reportaron personas lesionadas durante las evacuaciones. Aunque las amenazas provocaron interrupciones temporales en las actividades escolares, las medidas preventivas permitieron mantener a los estudiantes y al personal alejados de las instalaciones mientras se descartaba cualquier peligro inmediato.
Hasta la información disponible este martes, las autoridades no habían identificado públicamente a las personas responsables de las amenazas ni anunciado detenciones relacionadas con el incidente. La investigación continúa para establecer el origen de las comunicaciones, mientras las autoridades escolares mantienen la coordinación con los servicios de emergencia para garantizar la seguridad de estudiantes y empleados.







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