ROMA, TEXAS – (La Opinión en Texas) – El Ejército de Estados Unidos está reubicando este mes a cientos de soldados hacia el Valle del Río Grande, en la frontera de Texas, como parte de un refuerzo operativo motivado por indicios de mayor actividad de cárteles, de acuerdo con funcionarios estadounidenses. El movimiento concentra efectivos en una región donde Roma, Texas, se ha convertido nuevamente en un punto clave de vigilancia sobre el Río Grande.
La medida no representa necesariamente un aumento neto del contingente militar en toda la frontera sur. Los soldados son trasladados desde otros sectores de los aproximadamente 2,000 millas de frontera que ya cuentan con presencia militar. La precisión es relevante porque la Fuerza de Tarea Conjunta–Frontera Sur mantiene una operación extensa, mientras la Patrulla Fronteriza continúa como la agencia principal para la seguridad fronteriza.
Roma, ubicada en Starr County frente a Miguel Alemán, Tamaulipas, tiene características que complican el control físico de la ribera. En algunos tramos no hay muro porque las viviendas están construidas cerca de las pendientes que descienden al Río Grande. En la zona se han observado puestos de monitoreo militar, patrullas de la Patrulla Fronteriza y vuelos de helicópteros para apoyar las operaciones de vigilancia.
El refuerzo ocurre después de que el área pasó de ser uno de los corredores con mayor número de cruces irregulares a un sector con menor flujo visible. Aun así, autoridades militares sostienen que persisten intentos de cruce y actividades relacionadas con tráfico de personas y drogas. La presencia de soldados busca ampliar la detección, el monitoreo y la capacidad de respuesta de las agencias federales que operan en la línea fronteriza.
La amenaza de drones también forma parte del contexto operativo. El Comando Norte de Estados Unidos informó el 4 de septiembre que la Fuerza de Tarea Conjunta–Frontera Sur había neutralizado más de 300 aeronaves no tripuladas no autorizadas durante 2026. De ese total, 11 drones vinculados a cárteles fueron derribados mediante un sistema láser de alta energía utilizado por el Ejército.
USNORTHCOM reportó que más de 8,000 integrantes de las fuerzas armadas permanecen desplegados bajo esa fuerza conjunta a lo largo de cerca de 1,954 millas de frontera. Sus tareas incluyen patrullajes de detección y vigilancia, vuelos de observación, instalación de obstáculos y apoyo a autoridades civiles. Para las comunidades fronterizas de Texas, el traslado de personal supone una mayor actividad militar y federal cerca del río durante las próximas semanas.







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