Trump intensifica advertencias contra Irán por instalación nuclear subterránea

Trump intensifica advertencias contra Irán por instalación nuclear subterránea

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WASHINGTON, D.C. – (La Opinión en Texas) – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a advertir sobre la posibilidad de ordenar un ataque militar contra una instalación subterránea vinculada al programa nuclear de Irán, conocida como Pickaxe Mountain. Las declaraciones, realizadas durante una entrevista televisiva la noche del jueves 15 de octubre, aumentan la incertidumbre sobre una posible escalada del conflicto entre Washington y Teherán, que comenzó en febrero con operaciones militares conjuntas de Estados Unidos e Israel.

Durante una entrevista con la cadena Newsmax, Trump señaló que su administración continúa evaluando opciones para impedir que Irán desarrolle armas nucleares. El mandatario aseguró que Estados Unidos tiene capacidad para destruir rápidamente el complejo situado bajo una montaña, aunque no confirmó que exista una orden definitiva para ejecutar la operación. También insistió en que considera indispensable evitar que el Gobierno iraní obtenga armamento nuclear.

Pickaxe Mountain es una instalación fortificada ubicada aproximadamente a 220 kilómetros al sur de Teherán, cerca del complejo nuclear de Natanz, uno de los principales centros relacionados con el enriquecimiento de uranio en Irán. Su ubicación subterránea y la protección que ofrece el terreno montañoso representan dificultades adicionales para cualquier operación aérea. Estados Unidos e Israel sospechan que el lugar podría albergar componentes importantes del programa nuclear iraní, aunque no se ha confirmado públicamente el alcance de las actividades desarrolladas dentro de la instalación.

Las nuevas declaraciones ocurren mientras las fuerzas armadas estadounidenses estudian distintas alternativas militares que podrían incluir el empleo de armamento convencional de gran potencia. Entre las opciones mencionadas en informes recientes figura la bomba GBU-43/B, conocida como MOAB o madre de todas las bombas, uno de los explosivos no nucleares más poderosos del arsenal estadounidense. Sin embargo, Trump no precisó si autorizó su utilización ni confirmó que ese tipo de munición sería empleado específicamente contra Pickaxe Mountain.

El presidente descartó recurrir a armas nucleares para atacar territorio iraní y reiteró que tampoco contempla enviar tropas terrestres estadounidenses al país. Sus declaraciones sugieren que, en caso de aprobarse una nueva operación, Washington buscaría utilizar capacidades militares convencionales. No obstante, especialistas en defensa han planteado interrogantes sobre la efectividad de determinadas bombas para destruir instalaciones protegidas por grandes cantidades de roca y ubicadas a considerable profundidad.

La confrontación entre Estados Unidos e Irán se intensificó el 28 de febrero de 2026, cuando Washington e Israel iniciaron ataques contra objetivos iraníes. Desde entonces, el conflicto ha provocado enfrentamientos militares y nuevas tensiones en Oriente Medio, particularmente en las rutas marítimas del golfo Pérsico. El complejo de Natanz también había sido atacado durante la guerra de 12 días registrada en 2025, lo que convirtió nuevamente al programa nuclear iraní en uno de los principales puntos de confrontación entre ambos países.

La posibilidad de atacar Pickaxe Mountain no es una advertencia completamente nueva. Trump ya había mencionado públicamente ese objetivo durante los meses anteriores, pero sus declaraciones más recientes mantienen abierta la posibilidad de nuevas operaciones militares. El mandatario sostiene que impedir el desarrollo de armas nucleares por parte de Irán continúa siendo una prioridad de seguridad nacional, mientras persisten las dudas sobre las consecuencias que tendría una ofensiva adicional contra instalaciones estratégicas iraníes.

Hasta el viernes 16 de octubre, las autoridades estadounidenses no habían anunciado oficialmente la ejecución de un ataque contra Pickaxe Mountain ni confirmado una autorización presidencial para utilizar la bomba MOAB. Por ahora, las declaraciones representan una nueva advertencia militar en medio de un conflicto que continúa sin una solución definitiva. Cualquier decisión de atacar el complejo podría incrementar las tensiones regionales y complicar los esfuerzos internacionales para evitar una mayor expansión de las hostilidades.

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