ENSENADA, BAJA CALIFORNIA – (La Opinión en Texas) – Un juez mexicano sentenció a tres hombres a 158 años y nueve meses de prisión cada uno por el asesinato de dos hermanos australianos y un ciudadano estadounidense que desaparecieron durante un viaje de surf en Baja California en abril de 2024. La resolución judicial, emitida el viernes 16 de octubre de 2026 en Ensenada, representa un avance definitivo en el proceso penal por un crimen que provocó indignación internacional y generó preocupación sobre la seguridad de los turistas extranjeros en México.
Los condenados fueron identificados como Jesús Gerardo García, conocido como “El Kekas”, Irineo Francisco “N” y Ángel Jesús “N”, quienes habían sido declarados culpables una semana antes. Las autoridades judiciales determinaron su responsabilidad en delitos de homicidio, robo agravado, robo con violencia y robo de vehículo con violencia. La Fiscalía General del Estado de Baja California había solicitado penas de hasta 210 años de prisión para cada acusado, aunque finalmente el tribunal impuso condenas de 158 años y nueve meses.
Las víctimas fueron los hermanos australianos Jake Robinson, de 33 años, y Callum Robinson, de 30, así como su amigo estadounidense Jack Carter Rhoad, también de 30 años. Los tres habían viajado a la península de Baja California para practicar surf y disfrutar de las playas de Punta San José, una zona costera ubicada aproximadamente a 80 kilómetros al sur de Ensenada. Durante la noche del 27 de abril de 2024, los visitantes instalaron su campamento cerca de la playa, sin imaginar que serían víctimas de un ataque mortal.
De acuerdo con la investigación de la fiscalía, los agresores se acercaron al campamento con la intención de robar pertenencias y partes de la camioneta en la que viajaban los turistas. Las autoridades señalaron que los delincuentes pretendían apoderarse de los neumáticos del vehículo, pero la situación se tornó violenta cuando una de las víctimas intentó resistirse. Los atacantes utilizaron un arma de fuego para asesinar a los tres hombres y posteriormente ocultaron sus cuerpos.
La desaparición de los surfistas movilizó a familiares, voluntarios y corporaciones de seguridad mexicanas, con la colaboración del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI). Después de varios días de búsqueda, el 3 de mayo de 2024 las autoridades localizaron los cuerpos en el fondo de un pozo de más de 15 metros de profundidad. Los tres presentaban heridas de bala en la cabeza. La camioneta utilizada durante el viaje también fue encontrada incendiada a varios kilómetros del lugar.
Las investigaciones permitieron identificar y detener a varios sospechosos relacionados con el crimen. Entre ellos se encontraba Ary Gisell Silva Raya, expareja de García, quien fue localizada en posesión de un teléfono celular perteneciente a una de las víctimas. La mujer aceptó su responsabilidad en delitos relacionados con el robo mediante un procedimiento judicial abreviado y recibió una sentencia de 20 años de prisión en noviembre de 2025. Su condena fue independiente de las impuestas ahora a los tres responsables de los homicidios.
Durante la audiencia de sentencia, los familiares de las víctimas participaron mediante videoconferencia para conocer la decisión del tribunal. Page Rhoad, madre del estadounidense asesinado, expresó que ninguna resolución judicial puede compensar la pérdida de un hijo, aunque manifestó alivio porque los responsables ya no podrán hacer daño a otras personas. Martin y Debra Robinson, padres de los hermanos australianos, también siguieron el procedimiento desde Australia, después de haber viajado anteriormente a México para presenciar parte del juicio.
El asesinato de los tres turistas tuvo repercusiones importantes en la comunidad de Ensenada, especialmente entre quienes dependen económicamente del turismo y las actividades acuáticas. Antonio Otañez, presidente de la asociación de surfistas de Baja California, consideró que la sentencia representa un resultado importante para las familias afectadas. Sin embargo, reconoció que el crimen perjudicó la imagen turística de la región y provocó una disminución considerable en las visitas de surfistas extranjeros.
Además de las penas de prisión, el tribunal abordó la reparación económica para las familias de las víctimas, aunque los detalles sobre la compensación deberán resolverse conforme a los procedimientos judiciales correspondientes. La sentencia concluye una etapa fundamental del proceso penal, después de más de dos años de investigaciones, audiencias y testimonios relacionados con el triple homicidio.
El caso continúa siendo uno de los episodios de violencia contra turistas extranjeros más conocidos de los últimos años en Baja California. Aunque la resolución judicial establece responsabilidades penales por los asesinatos, para las familias de Jake y Callum Robinson y Jack Carter Rhoad la pérdida permanece irreparable. La condena llega después de una prolongada búsqueda de justicia y deja nuevamente en evidencia los desafíos de seguridad que enfrentan algunas regiones turísticas de México.







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