AUSTIN, TEXAS – (La Opinión en Texas) – Millones de texanos están llamados a las urnas este martes 3 de noviembre para decidir quién ocupará uno de los escaños del estado en el Senado de Estados Unidos. El republicano Ken Paxton y el demócrata James Talarico llegan a la jornada electoral después de una intensa campaña marcada por encuestas ajustadas, fuertes inversiones publicitarias y un creciente interés nacional.
Paxton, actual fiscal general de Texas, obtuvo la candidatura republicana después de derrotar al senador John Cornyn en una segunda vuelta de las primarias. Talarico, legislador estatal de Austin, busca conseguir una victoria que pondría fin a más de tres décadas sin triunfos demócratas en elecciones estatales de Texas. También participa el libertario Ted Brown, quien podría atraer votos de electores inconformes con los dos principales candidatos.
Las encuestas publicadas durante los últimos días muestran una competencia cerrada, aunque con diferencias entre los estudios. Algunos favorecen ligeramente a Talarico, mientras otros colocan a Paxton al frente o presentan un empate. Los resultados reflejan la importancia de la participación electoral, especialmente entre independientes, votantes suburbanos y comunidades hispanas.
Durante la campaña, Paxton ha destacado su respaldo del presidente Donald Trump y sus posiciones conservadoras, mientras cuestiona las propuestas políticas de su adversario. Por su parte, Talarico ha centrado parte de su mensaje en el costo de vida, la influencia de los grandes donantes y la necesidad de ofrecer una alternativa al liderazgo republicano.
El voto latino podría desempeñar un papel importante, particularmente en el Valle del Río Grande y otras regiones del sur de Texas. Al mismo tiempo, los resultados en comunidades rurales y grandes áreas metropolitanas serán determinantes para establecer si los republicanos mantienen sus ventajas tradicionales o si los demócratas logran reducirlas.
La contienda también ha destacado por su elevado costo. Las inversiones publicitarias relacionadas con la elección han superado los 500 millones de dólares, convirtiéndola en una de las campañas senatoriales más costosas de la historia estadounidense y reflejando su importancia para el equilibrio político en Washington.
Los centros de votación permanecerán abiertos hasta las 7:00 p.m., hora local, y los primeros resultados comenzarán a conocerse después del cierre de las urnas. Hasta esta mañana no se había confirmado ningún ganador. El candidato vencedor obtendrá un mandato de seis años en el Senado federal.






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