TYLER, TEXAS – (La Opinión en Texas) – Autoridades del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) y de la Policía de Tyler están reforzando las advertencias sobre el peligro del fentanilo, especialmente ante la circulación de pastillas falsificadas que pueden confundirse fácilmente con medicamentos recetados. Durante octubre, mes dedicado a la concientización sobre el envenenamiento por esta sustancia en Texas, los funcionarios pidieron a las familias mantenerse informadas y hablar con sus hijos sobre los riesgos de consumir drogas de procedencia desconocida.
El sargento Adam Albritton, del DPS, explicó que las autoridades han detectado grandes cantidades de pastillas ilegales que imitan la apariencia de medicamentos legítimos, pero pueden contener concentraciones mortales de fentanilo. Uno de los principales peligros es que estas sustancias no siempre presentan diferencias visibles respecto a los productos farmacéuticos auténticos, por lo que resulta prácticamente imposible determinar su contenido únicamente mediante una inspección visual.
El fentanilo es un opioide sintético utilizado legalmente en determinados tratamientos médicos bajo supervisión profesional, pero también se fabrica y distribuye de manera ilícita. Su potencia, considerablemente superior a la de la morfina, aumenta el riesgo de intoxicaciones graves y sobredosis. Las autoridades advierten que una persona puede consumir una pastilla falsificada sin saber que contiene esta sustancia, exponiéndose a consecuencias potencialmente mortales.
Albritton destacó la importancia de que los padres conversen con sus hijos desde edades escolares y continúen reforzando ese mensaje durante la adolescencia y los años universitarios. La preocupación se concentra especialmente en los jóvenes que podrían aceptar medicamentos de otras personas o adquirir pastillas fuera de farmacias autorizadas, creyendo equivocadamente que se trata de productos seguros. Los funcionarios insistieron en que una sola pastilla contaminada puede provocar una intoxicación mortal.
Por su parte, Andy Erbaugh, portavoz de la Policía de Tyler, advirtió sobre la posibilidad de que sustancias vendidas ilegalmente contengan componentes distintos de los que el consumidor espera recibir. Entre los ejemplos mencionó la marihuana, aunque no se presentó información que confirmara casos recientes de marihuana contaminada con fentanilo en Tyler. Erbaugh también señaló que, según las observaciones de su departamento, la actividad relacionada con el consumo ilícito de fentanilo ha mostrado una disminución reciente, sin que esto signifique que el peligro haya desaparecido.
Como parte de las medidas preventivas, el DPS mantiene activa la campaña estatal One Pill Kills (Una pastilla mata), creada para informar sobre los riesgos del fentanilo y promover el reconocimiento de posibles intoxicaciones. La iniciativa incluye materiales educativos, videos y presentaciones dirigidas a estudiantes, familias y organizaciones comunitarias. Las autoridades también destacan la importancia de conocer la naloxona, un medicamento que puede revertir temporalmente los efectos de una sobredosis por opioides y ayudar a salvar vidas mientras llega la asistencia médica.
Los funcionarios recomiendan evitar cualquier medicamento que no haya sido recetado personalmente y obtenido mediante una farmacia autorizada. Ante una posible sobredosis, es fundamental llamar inmediatamente al 911, administrar naloxona si está disponible y permanecer con la persona afectada hasta que lleguen los servicios de emergencia. Aunque las autoridades locales han observado señales de una posible reducción en la actividad relacionada con el fentanilo, el mensaje para las familias del Este de Texas continúa siendo el mismo: la prevención, la educación y la identificación temprana de los riesgos pueden evitar tragedias.







Deja un comentario