WASHINGTON, D.C. – (La Opinion en Texas) – El aumento de la gasolina vuelve a presionar los presupuestos de los hogares estadounidenses y se perfila como un tema relevante rumbo a las elecciones de medio mandato, en momentos en que el costo de llenar el tanque afecta los gastos de transporte, trabajo y compras cotidianas.
El promedio nacional de la gasolina regular alcanzó $4.319 por galón en la semana que terminó el 14 de septiembre, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos. Una semana antes, el promedio era de $4.157, lo que representa un incremento de 16.2 centavos por galón.
El alza equivale a cerca de 3.9% en una sola semana. Para una familia que depende del automóvil para trasladarse al trabajo, llevar a los hijos a la escuela o realizar entregas, el cambio puede elevar rápidamente el gasto mensual de combustible.
En la región de la Costa del Golfo, que incluye a Texas, el promedio semanal fue de $3.852 por galón. Aunque permaneció por debajo del promedio nacional, también subió desde los $3.685 registrados la semana anterior.
Los precios del combustible suelen tener un efecto visible en la percepción económica de los votantes porque aparecen de forma constante en la rutina de conductores y pequeños negocios. El aumento ocurre además mientras la guerra entre Estados Unidos e Irán mantiene la atención sobre los mercados energéticos y el costo de vida.
El presidente Donald Trump minimizó el incremento durante actividades políticas de la semana pasada y sostuvo que el costo debía verse en el contexto del conflicto. Sus declaraciones colocaron el precio de la gasolina dentro de la discusión electoral antes de los comicios de noviembre.
La evolución de los precios en las próximas semanas será observada de cerca por familias, transportistas y empresas que dependen de vehículos. También podría influir en el debate sobre inflación, política energética y el manejo de la economía nacional durante la campaña.







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