JERUSALÉN – (La Opinión en Texas) – La Franja de Gaza enfrenta nuevas dificultades para abastecer a su población después de que se interrumpiera el ingreso de mercancías comerciales procedentes de Israel, una situación que se mantenía este jueves 15 de octubre por segundo día consecutivo. La medida ha generado preocupación por una posible escasez de alimentos y otros productos esenciales, especialmente ante la proximidad del invierno.
El organismo militar israelí encargado de coordinar los asuntos civiles y humanitarios en los territorios palestinos, conocido como COGAT, informó el miércoles que los comerciantes de Gaza habían suspendido la coordinación necesaria para introducir sus productos. Según las autoridades israelíes, la decisión estaría relacionada con exigencias económicas impuestas por Hamás, organización que gobierna de facto el territorio.
Israel sostiene que los comerciantes enfrentan un cobro de 10,000 séqueles, equivalentes a aproximadamente 3,220 dólares, por cada camión que ingresa a Gaza. También afirmó que se les exige realizar en efectivo el 30% de sus ventas. Sin embargo, representantes palestinos rechazaron que estas condiciones fueran la causa de la interrupción y responsabilizaron a Israel de impedir el paso de las mercancías.
Hamás negó que el pago mencionado constituya un impuesto obligatorio y aseguró que se trata de una contribución voluntaria destinada a un fondo de asistencia para personas necesitadas, incluidas viudas y huérfanos. Asimismo, explicó que las operaciones en efectivo responden a la grave escasez de dinero circulante que afecta a Gaza después de años de conflicto y restricciones económicas.
Nahed Shhaibar, representante del sindicato de transportistas privados de Gaza, confirmó que ningún camión con mercancías comerciales procedentes de Israel había ingresado durante la jornada del jueves. No obstante, aclaró que continuaban entrando vehículos con ayuda humanitaria y algunos cargamentos comerciales procedentes de Egipto a través de un cruce controlado por Israel. Por lo tanto, la interrupción no representa una suspensión absoluta de todos los suministros que llegan al territorio.
La situación preocupa a las organizaciones humanitarias porque las mercancías comerciales complementan los alimentos y materiales distribuidos mediante programas de asistencia. Mientras las agencias internacionales proporcionan productos básicos como harina, los comerciantes privados introducen frutas, carne, ropa y otros artículos necesarios para la vida cotidiana. Una reducción prolongada de estos envíos podría provocar aumentos de precios y dificultar todavía más el acceso de las familias a productos esenciales.
De acuerdo con COGAT, la interrupción podría reducir a aproximadamente 300 el número total de camiones que ingresan diariamente a Gaza, incluyendo ayuda humanitaria y mercancías comerciales. Esta cantidad equivale a la mitad de los 600 vehículos diarios contemplados en un acuerdo mediado por Estados Unidos. Sin embargo, existen diferencias entre las autoridades israelíes, representantes palestinos y diplomáticos sobre el volumen de cargamentos que habitualmente cruza la frontera.
La crisis ocurre en un territorio de aproximadamente dos millones de habitantes, donde gran parte de la población depende de la asistencia internacional después de años de enfrentamientos, desplazamientos y destrucción de infraestructura. Organismos especializados en seguridad alimentaria han advertido que las condiciones siguen siendo graves y que nuevas interrupciones del abastecimiento podrían revertir las mejoras registradas durante los últimos meses. Hasta este jueves, no se había anunciado una fecha para restablecer el ingreso regular de mercancías comerciales desde Israel.






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