Kim Yo Jong advierte sobre posible despliegue militar ante tensiones con Corea del Sur

Kim Yo Jong advierte sobre posible despliegue militar ante tensiones con Corea del Sur

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SEÚL, COREA DEL SUR – (La Opinión en Texas) – Corea del Norte advirtió este lunes 19 de octubre que podría aumentar el despliegue de armamento táctico y reactivar sus transmisiones de propaganda mediante altavoces instalados cerca de la frontera con Corea del Sur, en medio de una creciente confrontación militar entre ambos países. La advertencia fue emitida por Kim Yo Jong, hermana del gobernante norcoreano Kim Jong Un, quien acusó a las fuerzas surcoreanas de realizar acciones que ponen en peligro a los soldados de Pyongyang.

En una declaración difundida por la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte (KCNA), Kim Yo Jong afirmó que la situación en la zona fronteriza se ha vuelto especialmente inestable debido a los disparos de advertencia y mensajes transmitidos por las fuerzas militares del Sur. La funcionaria sostuvo que esas acciones representan una amenaza para los efectivos norcoreanos que trabajan en la construcción de barreras y otras instalaciones defensivas.

Según las cifras proporcionadas por Kim Yo Jong, el Ejército surcoreano realizó 2,870 advertencias mediante altavoces y efectuó disparos de advertencia en 201 ocasiones entre el 1 de agosto y el 17 de octubre. Estas cantidades corresponden a afirmaciones del gobierno norcoreano y no habían sido confirmadas de manera independiente por las autoridades de Seúl al momento de los informes publicados este lunes.

La dirigente señaló que el mando militar de su país estudia reforzar la presencia de medios de ataque táctico a lo largo de la frontera y reanudar las emisiones de propaganda dirigidas hacia Corea del Sur. También mencionó la posibilidad de adoptar otras medidas de respuesta, aunque no ofreció detalles sobre su alcance ni estableció una fecha para ponerlas en práctica.

La nueva advertencia ocurre después de las explosiones de minas terrestres registradas el 21 de septiembre dentro de la Zona Desmilitarizada que separa a las dos Coreas. El incidente dejó tres soldados surcoreanos heridos, dos de ellos de gravedad. Una investigación conjunta de las fuerzas armadas de Corea del Sur y el Comando de las Naciones Unidas concluyó que los explosivos correspondían a minas antipersonales colocadas por Corea del Norte al sur de la línea de demarcación militar.

Pyongyang rechazó esas conclusiones y negó haber provocado las explosiones. Por su parte, las autoridades surcoreanas exigieron que Corea del Norte asumiera su responsabilidad y retirara los explosivos que pudieran representar un peligro para los militares que operan en la región. Las acusaciones contrapuestas contribuyeron a intensificar una disputa que ya había provocado numerosos incidentes fronterizos durante los últimos meses.

Desde abril de 2024, Corea del Norte ha desarrollado trabajos para reforzar su frontera mediante la instalación de cercas, minas terrestres y otras estructuras defensivas. De acuerdo con el Ejército surcoreano, durante 2026 se movilizaron hasta 7,000 trabajadores norcoreanos para estas labores y se registraron aproximadamente 50 incidentes en los que personal del Norte cruzó la línea de demarcación militar. Las fuerzas del Sur respondieron en distintas ocasiones con advertencias y disparos preventivos.

La posible reactivación de los altavoces representa otro motivo de preocupación. Durante décadas, ambos gobiernos utilizaron estos sistemas para transmitir mensajes políticos, noticias y contenidos destinados a influir en los soldados y residentes del país vecino. Aunque las emisiones habían sido suspendidas como parte de esfuerzos para reducir las tensiones, su regreso podría reabrir una de las formas más conocidas de confrontación psicológica entre las dos naciones.

El gobierno surcoreano, encabezado por el presidente Lee Jae Myung, había impulsado medidas para mejorar las relaciones con Pyongyang, incluida la suspensión de transmisiones de propaganda desde su territorio. Sin embargo, los recientes incidentes fronterizos han complicado esos esfuerzos y aumentado la preocupación por la posibilidad de que una confrontación entre militares termine provocando un enfrentamiento de mayores dimensiones.

La tensión también coincide con un período de nuevas pruebas de armamento realizadas por Corea del Norte y con los intentos del presidente estadounidense Donald Trump de reactivar los contactos diplomáticos con Kim Jong Un. La península coreana continúa siendo uno de los principales focos de preocupación para la seguridad internacional, debido a la presencia de fuerzas militares fuertemente armadas a ambos lados de la frontera.

Hasta este lunes, Corea del Norte no había confirmado el despliegue de las armas adicionales mencionadas por Kim Yo Jong ni el reinicio de las transmisiones de propaganda. Las medidas permanecían bajo consideración, mientras ambos países mantenían sus posiciones enfrentadas sobre los incidentes fronterizos y la responsabilidad por las explosiones de septiembre.

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