CIUDAD DE MÉXICO – (La Opinión en Texas) – El peso mexicano vuelve a sorprender a los mercados al cotizar por debajo de las 17 unidades por dólar, convirtiéndose en una de las monedas de mercados emergentes con mejor desempeño pese al lento crecimiento económico de México.
A principios de 2025, el Banco de México y analistas de Wall Street anticipaban que el tipo de cambio podría acercarse a los 21 pesos por dólar. En cambio, la moneda mexicana acumula una apreciación cercana al 20% frente al dólar desde enero de 2025.
El regreso del llamado “superpeso” ha sido impulsado por un dólar más débil, las tasas de interés relativamente altas en México y la entrada de capital de inversionistas atraídos por mayores rendimientos. Factores internos como la estabilidad política y una menor percepción de riesgo comercial también han favorecido a la moneda.
Sin embargo, la fortaleza del peso comienza a afectar a los exportadores. México envía más del 80% de sus exportaciones a Estados Unidos, y las empresas que reciben ingresos en dólares obtienen menos pesos al convertir sus ganancias.
Compañías como Grupo Bimbo, Grupo Carso y Becle, fabricante del tequila José Cuervo, se encuentran entre las empresas que han reportado efectos negativos por la fortaleza de la moneda durante el trimestre más reciente. Aun así, las exportaciones mexicanas continúan creciendo.
Analistas advierten que el avance del peso podría perder fuerza si aumenta la incertidumbre comercial con Estados Unidos o cambian las expectativas sobre el T-MEC. Una retirada de inversionistas especulativos también podría provocar una rápida depreciación de la moneda mexicana.







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