TAIPEI, TAIWAN – (La Opinión en Texas) – Las autoridades de Taiwán advirtieron este jueves 29 de octubre sobre una extensa presencia de embarcaciones militares y gubernamentales chinas en distintas zonas del Pacífico occidental, una situación que ha incrementado las preocupaciones por la seguridad regional. De acuerdo con información difundida por el Consejo de Seguridad Nacional taiwanés, se identificaron 53 barcos chinos, incluidos 34 buques de guerra, distribuidos en aguas cercanas a Taiwán, Japón y Filipinas.
Joseph Wu, secretario general del Consejo de Seguridad Nacional de Taiwán, publicó un mapa que muestra la ubicación de las embarcaciones y alertó sobre los riesgos que representa la presencia simultánea de fuerzas chinas en varias zonas estratégicas. Según el funcionario, los movimientos reflejan una presión militar que no se limita a Taiwán, sino que también afecta a otros países de la región. Las autoridades taiwanesas señalaron que mantienen una vigilancia constante para detectar cualquier cambio en las operaciones navales.
Entre las unidades identificadas se encuentra el portaaviones chino Liaoning, acompañado por su grupo de combate, que fue localizado al este de Filipinas. Otras formaciones navales operaban al este y sureste de Taiwán, mientras que tres embarcaciones fueron ubicadas cerca de la costa meridional de Japón. La distribución de los barcos ha generado inquietud debido a la amplitud geográfica de las operaciones y a la capacidad de las fuerzas chinas para actuar simultáneamente en diferentes puntos del Pacífico.
El Ministerio de Defensa de Japón informó que había detectado tres buques de guerra chinos y una embarcación de la Guardia Costera atravesando el estrecho de Osumi, cerca de la isla de Kyushu, durante el martes 27 de octubre. Los barcos continuaron su desplazamiento hacia el océano Pacífico. Aunque no se informó de enfrentamientos durante su paso, las autoridades japonesas mantienen especial atención sobre las actividades militares chinas en las rutas marítimas próximas a su territorio.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de China aseguró que las operaciones del Liaoning corresponden a ejercicios anuales de entrenamiento destinados a evaluar las capacidades de combate en mar abierto y a larga distancia. El portavoz Zhang Xiaogang afirmó que las maniobras no están dirigidas contra ningún país en particular. Sin embargo, las explicaciones de Beijing no han eliminado las preocupaciones de Taiwán, que considera necesario mantener sus sistemas de vigilancia y defensa preparados.
El ministro de Defensa taiwanés, Wellington Koo, expresó su rechazo a cualquier demostración militar que pueda perjudicar la estabilidad del Indo-Pacífico. El funcionario explicó que las fuerzas armadas continúan monitoreando los movimientos de los barcos chinos y compartiendo información de inteligencia con sus socios internacionales. Mientras tanto, las relaciones de China con Japón y Filipinas atraviesan un periodo de tensión, principalmente por el respaldo japonés a Taiwán y las disputas territoriales entre Beijing y Manila en el mar de China Meridional.
La situación ocurre en medio de las diferencias históricas sobre el futuro político de Taiwán. China considera a la isla parte de su territorio y no ha descartado utilizar la fuerza para incorporarla bajo su control, mientras que el gobierno taiwanés sostiene que únicamente su población puede decidir su futuro. Hasta el momento, no se han reportado ataques ni enfrentamientos relacionados con este despliegue naval. No obstante, las autoridades regionales continúan observando los movimientos de las embarcaciones ante la posibilidad de nuevas tensiones militares.






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