CIUDAD DE MÉXICO – (La Opinión en Texas) – Los gobiernos de México y Estados Unidos se encuentran cerca de alcanzar un acuerdo comercial que podría modificar las condiciones arancelarias entre ambos países, según confirmaron la presidenta Claudia Sheinbaum y su homólogo estadounidense, Donald Trump. Durante su conferencia matutina de este martes 20 de octubre, la mandataria mexicana reconoció avances importantes en las negociaciones, aunque advirtió que todavía existen diferencias que deben resolverse antes de concretar cualquier compromiso.
Las declaraciones de Sheinbaum se produjeron después de que Trump anunciara el lunes, durante un acto político en Kansas, que Washington y México estaban próximos a cerrar un acuerdo de gran importancia económica. El presidente estadounidense presentó las negociaciones como una oportunidad para reducir el déficit comercial de su país con México, que situó en aproximadamente 150 mil millones de dólares. Sin embargo, no explicó qué medidas específicas permitirían alcanzar ese objetivo ni ofreció una fecha para la posible firma del entendimiento.
Uno de los principales obstáculos continúa siendo la aplicación de aranceles estadounidenses a productos mexicanos, especialmente automóviles, acero y aluminio. El gobierno mexicano busca conseguir reducciones significativas de esos impuestos y evitar la imposición de nuevas tarifas que puedan perjudicar a las empresas exportadoras. Sheinbaum explicó que las conversaciones han permitido acercar posiciones, pero reconoció que algunas propuestas de Washington todavía requieren ajustes para proteger los intereses económicos de México.
La presidenta también dejó claro que su administración no aceptará compromisos contrarios a la Constitución mexicana ni medidas que puedan afectar negativamente la economía nacional o provocar pérdidas de empleos. Durante las conversaciones, Estados Unidos ha planteado distintas condiciones para modificar los aranceles existentes, mientras México ha presentado alternativas destinadas a mejorar su posición comercial. Las diferencias sobre el alcance de esas concesiones continúan siendo uno de los asuntos pendientes antes de anunciar un acuerdo definitivo.
Las negociaciones se desarrollan en medio de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, conocido como T-MEC, que regula una parte fundamental del intercambio económico de América del Norte. Aunque las conversaciones actuales se concentran principalmente en las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos, sus resultados podrían influir en el futuro del acuerdo regional. La incertidumbre sobre las tarifas comerciales ha generado preocupación entre fabricantes, exportadores e inversionistas que dependen de las cadenas de suministro compartidas por ambos países.
Otro asunto abordado recientemente entre los dos gobiernos es la cooperación energética. Sheinbaum reconoció que Trump ha planteado la posibilidad de aumentar las compras mexicanas de gas natural estadounidense, aunque aclaró que esa propuesta no constituye una condición formal para cerrar las negociaciones comerciales. También indicó que el mandatario estadounidense mencionó una mayor participación de empresas de su país en Petróleos Mexicanos, posibilidad que la presidenta rechazó al señalar que existen restricciones establecidas por la legislación nacional.
A pesar de los desacuerdos pendientes, ambos gobiernos han expresado disposición para continuar el diálogo y alcanzar condiciones comerciales más favorables. Las conversaciones adquieren especial relevancia ante las elecciones legislativas estadounidenses del próximo 3 de noviembre, aunque no se ha anunciado un plazo oficial para concluirlas. Por ahora, los aranceles vigentes permanecen sin cambios y cualquier reducción dependerá de los términos que finalmente acepten las autoridades de México y Estados Unidos.







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